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viernes, 19 de junio de 2020

Metodología de investigación-creación


En esta entrada realizo el recuento de un artículo que, a mi parecer, sintetiza de forma muy clara aportes y reflexiones fundamentales sobre la investigación-creación, que considero bastante pertinentes para mi proyecto, por lo que estaré citando más adelante este texto, desde diferentes puntos del proyecto. En el artículo, titulado “Investigación-creación. Un acercamiento a la investigación desde las artes”, la autora Sandra Daza Cuartas (2009), Maestra en Artes Plásticas y Magíster en Diseño y Creación Interactiva, retoma el texto de Bruce Archer (1995) La naturaleza de la investigación, en donde se aborda la relación entre el proceso de investigación y el de creación artística, con las cualidades que le son propias, como la imaginación, y su determinación a partir de la tríada autor - obra - espectador.















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Según Cuartas (2009), cuando en el ámbito académico desde las artes se acoge la investigación - creación como metodología, esto se da, en primer lugar,  buscando estar a la par de otras ramas de la comunidad académica en la generación de conocimiento, y en segundo lugar con el fin de crear comunidad académica entorno al área de las artes, esto tomando prestados métodos de investigación de las Ciencias Sociales. Ante el primer fin, como lo plantea la autora, es importante analizar en qué medida es generadora de conocimiento la investigación - creación, y para responder a esta inquietud la autora analizará la tríada artística, como se menciona antes.
Comenzando con un desarrollo histórico de la relación que han tenido los tres componentes del arte, creador, obra y espectador, Cuartas (2009) describe que en una época anterior el arte era considerado más cercano a la ciencia, puesto que un artista (la autora menciona como ejemplo a Miguel Ángel y a Leonardo da Vinci), para realizar sus obras requería de un amplio conjunto de conocimientos, y las creaciones del artista darían cuenta de él. Posteriormente, en el siglo XX, deja de ser el artista el protagonista y comienza a serlo la obra, por sus valores comunicativos más que por el nombre de su autor (poniendo como ejemplo en este caso el Guernica de Picasso). Estas obras se consideraban portadoras de conocimiento en cuanto a que podían dar cuenta, desde su materialidad, del contexto en el que habían sido realizadas. En cambio, actualmente, el interés de una pieza artística no radica en aquello que representa, o en sus significados, sino por las relaciones y experiencias que puede desarrollar el espectador a partir de ella (Daza, 2019). Esto quiere decir que hay un conjunto de elementos que componen la obra, desde su ámbito formal, sintáctico o de significado, los cuales representan múltiples evocadores en quien percibe la pieza, y todos ellos son considerados igualmente valiosos dentro de la obra. En este punto la autora menciona cómo este tipo de relación con el espectador se potencia en piezas contemporáneas de carácter digital e interactivo, que hacen evidente la presencia del espectador, al incluirlo en la obra como un evento. “(...) el arte de nuestra época tiene la capacidad de producir no sólo emociones, sino de generar nuevos acontecimientos tanto para quien la  crea como para quien la  presencia” (Cuartas, 2019, p.75). En este sentido, cuando el arte evoca una nueva experiencia en el espectador, que participaría de la experiencia como co-creador, también puede considerarse que se está generando un nuevo conocimiento.
Para considerar entonces la forma en la que se puede abordar la creación de una obra como generación de conocimiento, la autora se remite al esteta, doctor en filosofía, Víctor Alvarado Dávila, quien menciona en su texto Cuestiones Estéticas de la Investigación  en  Artes, cómo muchos de los teóricos, aunque reconozcan la importancia de la experimentación en los procesos artísticos, no aceptan que dicha experimentación sea movida por la intuición, la imaginación o la creatividad, puesto que estos procedimientos tendrían un carácter irracional y desordenado, elementos que pueden ser ajenos al ámbito científico (Dávila, 2009).  En cuanto a esto, Cuartas (2009) complementa:
(...) poco o nada se han tenido en cuenta la imaginación y la creatividad en el proceso investigativo, pero no podemos olvidar que de estas se nutre el investigador para dar rienda suelta a su deseo de conocimiento, se potencia la creación. Pero finalmente la imaginación termina siendo una cualidad indispensable tanto al momento de crear  como en el proceso investigativo. (p.76)
De esta forma señala uno de los posibles puntos de relación entre el acto investigativo y el creativo, apuntando a que aunque por su carácter la imaginación no es sistematizable, habría que brindar un grado mayor de relevancia a este tipo de características dentro del proceso de investigación. A partir de esta cualidad, desde la cual el artista reinventa el mundo y se reinventa también constantemente a sí mismo, el creativo tiene también el reto de romper con los esquemas y paradigmas de la investigación, para proponer unos diferentes (Cuartas, 2009).
También para abordar el proceso creativo como generador de conocimiento, Cuartas (2009) analiza cómo dentro de la acción técnico-práctica se posibilita una reflexión sobre los procesos internos del creador, que se comprende y se transforma a sí mismo a partir de éstos encuentros, por lo cual al vincular este proceso creativo al investigativo, dicho conocimiento generado sobre el propio ser puede pasar también a ser un conocimiento para otros. Para puntualizar la forma en que este proceso de vinculación puede ser llevado a cabo, la autora se remite a Archer (1995), quien propone que una investigación necesariamente tendrá que partir de un objetivo de conocimiento, y ser un proceso sistematizado. Es decir, si el proceso creativo se sistematiza con rigurosidad, y es desarrollado con el fin de que el conocimiento obtenido sea reutilizado por otros investigadores posteriormente, se estaría cumpliendo con los objetivos de consolidar un método de investigación validado, además de conformar una comunidad académica-artística (Daza, 2009).
Expuesto este planteamiento, Cuartas (2009) señala cuáles serían entonces las características de la investigación-creación. Inicialmente, su objetivo puede ser el conocimiento del ser a través de la exploración técnica artística, con un objeto de estudio integrado al sujeto investigador. “En donde no es solo el producto (obra de arte, práctica artística),  sea lo relevante, sino también el proceso de transformación que sufre el creador y los sucesos que se presentan a través de la investigación” (Cuartas, 2019, p. 77).  Tras esta propuesta, la autora lo relacionará con una reflexión de Archer (1995) sobre el contexto de la cultura oriental, en donde este estudio del ser ha sido una búsqueda, contrastado con occidente, donde las ciencias sociales y humanas se han apropiado de tal objeto de estudio, pero con investigaciones regidas por el argumento lógico. La autora apunta a sugerir que el campo de acción de las artes será necesariamente uno diferente al de las ciencias, en mayor medida a partir de la subjetividad del autor, al citar a Faitina Saikaly (2005) “la ciencia ha colectado un cuerpo de conocimiento teórico, las humanidades un cuerpo interpretativo, la tercer área, la diseñística, ha recogido un cuerpo de conocimiento práctico basado en la sensibilidad, invención, validación e implementación”, y complementándolo con el comentario de Archer sobre la naturaleza subjetiva de las actividades artísticas, que requerirá para su comprensión de la clarificación del punto de vista teórico del autor, es decir, sobre su ideología.
Un punto importante que es traído a colación por la autora  dentro de esta reflexión, y que será esclarecedor al tenerlo en cuenta posteriormente en la transposición de estos aspectos de la creación artística a la creación en la comunicación audiovisual, es la consideración que refiere Cuartas del autor Findeli A. sobre las disciplinas, y es que éstas deben centrarse en dos preguntas para definir su objeto de estudio (en su caso aplicado al diseño):
¿Cuales son los fenómenos del mundo que nosotros estamos interesados en  observar  y entender que no son ya “propiedad” de otras disciplinas? Y ¿Qué  intentamos decir  acerca de ese fenómeno que es desconocido aún y las otras disciplinas no conocen y   que al menos el diseño clama por conocer mejor? (Findeli, 2008, p.69).
De igual forma puede ser bastante pertinente para abordar los puntos en común y en diferencia que tienen las artes y la comunicación audiovisual, en el desarrollo del ejercicio reflexivo que se realice posterior al marco teórico, la última cita que toma la autora del texto de Archer, en donde este define los siete grados de investigación en las artes:
La expresión a través de los medios adecuados.La reflexión creativa sobre la experiencia humana.Interpretación cualitativa del pensa-miento humano en la expresión.Los juicios de valor.La exploración de valores de verdad en el texto.La clasificación de ideas, personas, casos y eventos.La identificación de la procedencia de comentarios sobre las ideas las personas, las cosas y los sucesos. (Archer, 1995, en Cuartas, 2009, p.78).
La autora termina su artículo reflexionando sobre cómo lamentablemente no son aún usuales los casos en los que los artistas sistematicen su proceso de creación y lo publiquen, poniéndolo en común con la comunidad artística, lo cual es un componente fundamental de la sistematización misma, y sugiere que el pensamiento generalizado respecto a que los artistas no deben escribir o argumentar sobre su práctica, solo es un limitante para ellos mismos. Si esta afirmación sobre la situación local de la investigación-creación se revisa una década después de la publicación del artículo de Daza, podría decirse que aún falta un largo camino por recorrer en el proceso de la investigación-creación, en su apropiación y puesta en práctica de múltiples formas, pero que se ha avanzado lentamente, progresando en esa dirección.
Bibliografía:
Cuartas, S. L. D. (2009). Investigación-creación. Un acercamiento a la investigación en las artes. Plumilla Educativa, 6(1), 73-79.
Dávila, V. A. (2009). Cuestiones Estéticas de la Investigación en Artes. Recuperado de http://encontrarte. aporrea. org/media/66/enlasartes. pdf.
Saikaly, F. (2005, March). Approaches to design research: Towards the designerly way. In sixth international conference of the European Academy of Design (EAD06), University of the Arts, Bremen, Germany.
Archer, B. (1995). The nature of research. Co-Design Journal, 2(11), 6-13.
Findeli, A., Brouillet, D., Martin, S., Moineau, C., & Tarrago, R. (2008, May). Research through design and transdisciplinarity: A tentative contribution to the methodology of design research. In Swiss Design network symposium (p. 67).

miércoles, 17 de junio de 2020

Objetivos relacionales (no especifistas) en un proyecto de investigación.

Me permitiré iniciar esta entrada presentando un fragmento de una reflexión que realicé alrededor de un año atrás, como una introducción previa a lo que en aquél momento pensé que sería mi anteproyecto para trabajo de grado. Como se ve en las siguientes imágenes, donde aparece la última fecha de modificación de aquél documento de drive, en julio 18 del 2019, desde aquél entonces no había retomado esta reflexión, pero lo haré ahora que se ha vuelto a presentar como pertinente al proyecto.




Antes de introducir el tema alrededor del cual se desarrollará el proyecto, que era inicialmente un método de producción audiovisual, debo aclarar que ese “alrededor del cual se desarrollará” tiene unas importantes implicaciones, puesto que aquél alrededor se ha convertido en algo tan importante para el proyecto como el centro mismo, que pasa solo a ser uno de los articuladores de las acciones investigativas y creativas que se desarrollarán, como un bulbo o tubérculo dentro de una estructura rizomática, como la describiera Gilles Deleuze en Mil Mesetas (2004). Y es precisamente a partir de la lógica rizomática que pretendo desarrollar mi proyecto de investigación-creación, pero antes de ese cómo, abordaré el porqué de tales pretensiones.
Si le hablo al eventual lector de esta tesis más como a un ser humano que como a un académico, concordará en que al analizar sus dinámicas espontáneas como persona, encontrará dinámicas integrativas que son contrarias a las premisas con las que habrá tenido que trabajar en el ámbito académico, el cual se basa en los modelos científicos de construcción de conocimiento. Como individuo, usted ha de tener un gran número de inquietudes, correspondientes a diversos aspectos que lo componen como persona. A nivel social, tendrá una inquietud en el ámbito familiar, respecto a cómo construir una relación de pareja, y otra acerca de cómo solucionar un inconveniente con un vecino problemático, mientras que a nivel intelectual se hace preguntas sobre la relación entre la vida y la muerte, pero también piensa en el futuro político del país y en qué medida usted le estará aportando positivamente. Estas inquietudes que todos tenemos se podrían catalogar en áreas muy diferentes, pero todas convergen en la experiencia de vida que cursamos irremediablemente, y son de hecho las que determinarán nuestras realidades e identidades, conduciendo sus transformaciones en el devenir de nuestra individualidad, como nos lo puede esclarecer Moisés Barroso Ramos, en su tesis doctoral Inmanencia, virtualidad y devenir en Gilles Deleuze (2006).
En cambio, por otro lado, teóricos como Gastón Bachelard en La formulación del espíritu científico (1993), nos explicitan que la principal premisa del trabajo científico es la especificidad, y en apartados del texto, como el siguiente, observamos de forma clara y manifiesta una oposición a principios como el antes observado de integración, fundamental en el ser humano para la construcción de su propia condición de sujeto.
(...)Es así como en todas las ciencias rigurosas, un pensamiento ansioso desconfía de las identidades más o menos aparentes, para reclamar incesantemente mayor precisión, ipso facto mayores ocasiones de distinguir. Precisar, rectificar, diversificar, he ahí los tipos del pensamiento dinámico que se alejan de la certidumbre y de la unidad, y que en los sistemas homogéneos encuentran más obstáculos que impulsos.(...) (p.19)
Si en la dinámica que observábamos inicialmente, donde hay una construcción de individualidad a partir del relacionamiento de un conjunto de elementos (conocimientos e inquietudes, en el caso de constitución de la identidad del sujeto), lo más determinante es la unidad, a partir de la cual cobran sentido estos elementos (en relación a los otros elementos dentro de los límites que definen la identidad)(Barroso 2006), dentro del sistema científico, dicha unidad y cualquier posible unidad que integre en una homogeneidad (lo cual se produce efectivamente mediante el establecimiento de una identidad) debe ser vista como un enemigo en el estudio del objeto puntual. Pero cuando se observa en el texto de Bachelard que el estudio de un objeto derivará en una mayor precisión respecto a ese objeto, y ello al planteamiento de nuevas preguntas consideradas mucho más puntuales, uno se cuestionaría, ¿acaso no hay una contradicción en que los nuevos objetos tendrán que estar englobados dentro de un sistema homogéneo del cual hacen parte? pero el sistema científico lo resuelve (y lo empeora, desde la opuesta perspectiva integrativa) argumentando que siendo consecuente sobre sí mismo, se reconsiderará el objeto particular como unidad homogénea, puesto que el estudio de cada una de sus derivaciones desmitificaría la identidad primaria como regular, y por tanto homogeneizable. Dicho razonamiento suena coherente dentro de su propio sistema, pero lo que está ocasionando en su entusiasta “reclamar incesantemente mayor precisión, ipso facto mayores ocasiones de distinguir” (Bachelard, 1993, p.19), es que en cada capa de profundización investigativa se pierda la oportunidad de nutrir el objeto estudiado anteriormente con los hallazgos derivados de él mismo, e incluso se obstaculiza la posibilidad de relacionar los hallazgos realizados por diferentes derivaciones de un mismo objeto, porque esto implicaría correlacionarlos en el marco de unidades e identidades que los integren.
Lo que sucede en este punto es que a partir de la lógica (al decir la lógica, el lector comprende de qué lógica se está hablando, porque está tan arraigada una sola forma de lógica a la cultura occidental -o global, para ser más realistas-, que deja de considerarse que puedan haber otras, pero este proyecto parte de que sí las hay y pueden ofrecer resultados positivos a muchos niveles), cuando se realiza una afirmación, no se puede afirmar además otra cosa que la niegue. Considerando este tercer principio aristotélico, llamado “principio del tercero excluido”, si una persona tiene el grado de convicción para argumentar siempre desde una racionalidad que se basa en él (y en los otros dos principios), será fácil que llegue a la conclusión de que si la especificidad le ofrece unos resultados que busca, tendrá que estar en contra de la integración, puesto que es contraria a su principio y por tanto un enemigo a confrontar, o como lo llama Bachelard (1993) de una forma casi eufemística considerando la forma en que argumenta en su contra, un obstáculo epistemológico. Si se propone ante una persona que profese este tipo de racionalismo, una perspectiva integrativa, la persona defenderá su postura de la única forma que conoce, atacando aquella postura que no es la suya. Mientras tanto, desde una postura integrativa no se considera como un obstáculo o algo negativo lo espesifista, sino que lo comprende como parte de una dinámica más amplia.
En el ejemplo de las diferentes inquietudes que suelen surgir en cada ser humano, podemos comprender que si hay un cuestionamiento respecto a un altercado que hubo con un vecino, aquello es algo específico del ámbito social de la persona, y dentro de la situación particular pueden haber elementos más específicos, como una forma de comportamiento o un determinado uso del lenguaje, pero cuando en aquellos puntos específicos ocurra un aprendizaje o una transformación, habrá una repercusión en la identidad social del individuo, que también se transformará. Esta transformación en la unidad mayor que llamamos el aspecto social del individuo, afectará la forma en la que este interactuará con su pareja, transformando o aportando a una dilucidación de las inquietudes que le hayan surgido a este respecto, pero además de ello, dado que la identidad completa del sujeto se construye en parte por este aspecto social, ocurrirá también una transformación de él, como sistema, lo cual implicará afecciones en el resto de aspectos de la persona, y de componentes más específicos de cada aspecto.
Por otro lado, en las dinámicas de la ciencia también suceden momentos de integración, cuando en pro de una necesidad práctica se abandonan temporalmente y sin demasiada reflexión metodológica (porque ella no se los permitiría) los principios anti-integrativos que normalmente defienden. Cada avance tecnológico producto de la investigación científica se da en el momento en que se relaciona un número de conocimientos específicos logrados a partir de la precisión y distinción descrita por Bachelard (1993), en el marco de aquella necesidad o por lo menos de un deseo establecido por el investigador o grupo de investigadores, que entraría a fungir en tal momento como identidad o sistema homogéneo a partir del cual se pueden integrar en una solución o beneficio efectivo en relación a dicho propósito inicial.
Constantemente se aprecian avances tecnológicos en múltiples campos (comunicación, salud, transporte, etc.), y ello da cuenta de que estos momentos de integración, en los que la ciencia cobra sentido más allá de ella misma, no son realmente escasos, aunque sigan siendo pocos en proporción a la cantidad de conocimiento específico producido continuamente. Si además observamos los contextos en los que se dan estos avances y logros, notaremos que provienen de una élite, normalmente dentro de compañías capitalistas que acogen a los investigadores expertos, los cuales sí tienen ahora aquella potestad de convertir los conocimientos específicos en algo con sentido para la comunidad (o por lo menos rentable para la compañía). Desde esta consideración, puede comprenderse en buena medida porqué se sigue replicando un modelo de investigación que va en contra de la naturaleza humana, como se menciona inicialmente, y es porque se acomoda perfectamente al modelo capitalista de producción (en este caso de conocimiento), en el que se requiere capacitar a una enorme línea de obreros que produzcan los insumos necesarios para la obtención del objeto de venta de la empresa. Como lo expresa Liliana Bergesio, en su análisis titulado "Raíces del pensamiento socio-económico: La división del trabajo en Adam Smith, Karl Marx y Émile Durkheim." (2007), la segmentarización de las áreas de especialización y trabajo garantizan que el obrero no pueda retribuirse directamente a partir del trabajo que genera, para imposibilitarle una autosuficiencia, asegurando su dependencia del sueldo que le proveerá la compañía.
No se niega la eficacia del método científico para los propósitos científicos, pero ante los propósitos de las humanidades y de las artes, que más humanos tendrían que ser, puede ser pertinente y necesario, desde lo reflexionado anteriormente, que se sigan otros modelos de investigación, más cercanos a las dinámicas naturales del ser humano, que es necesariamente integrativo. Considero que un proyecto de grado en un pregrado como comunicación Audiovisual, desde los amplios formatos metodológicos que ya han desarrollado estas áreas académicas, como lo son la sistematización de experiencias y la investigación-creación, se puede proponer un acercamiento a una investigación que parta de este otro tipo de objetivos, y en su formulación, en el tipo de delimitación que haga del objeto de estudio que se propone, pueda liberarse de aquella especificidad, empleándola solo como una herramienta dentro de un ejercicio con un sentido más amplio e intagrativo.
(Fin del texto retomado)
En este texto menciono algunos puntos importantes para el proyecto actual, como la comparación entre la dualidad y la integración, que además de ser un aspecto metodológico, es el contenido conceptual desde el cual se desarrollan los contenidos audiovisuales, haciendo aún más pertinente que el proyecto en sí sea observado desde aquellos temas que trata y desarrolla. La mención final de la relación entre el sistema capitalista, como manifestación ejemplar del pensamiento occidental y las dinámicas dualistas de comprensión y acción ante la vida y el entorno, serán un tema clave en el proyecto, como lo discuto en el Día 2 de la primera semana con el asesor del proyecto, Carlos Giraldo, y como lo ampliaré en la entrada de la relación del panteísmo con lo social y lo personal. Ahora, en relación al aspecto académico que allí se menciona, aunque es cierta la visión de la ciencia allí expuesta, y se está reflejando, sin desfigurar (aunque sea con el propósito de criticarla), la perspectiva de un autor representativo como Bachelard, sí considero que no se le hizo completa justicia en el texto a las enormes cualidades positivas que tiene el método científico y metodologías como la cuantitativa, también en áreas como la comunicación audiovisual y multimedial (tal como expondré en la entrada sobre las posibilidades ontológicas en la unión de la neurociencia y la comunicación audiovisual y multimedial). Aunque me mantengo en la posición del texto, en la se expone que la dualidad niega la unidad, mientras que la unidad integrativa es capaz de relacionarse con la dualidad, apropiándose también de sus virtudes (y desde allí puede entenderse no como una perspectiva contraria sino como otra más amplia y con mayores posibilidades), puedo reconocer una visión sesgada en mí como autor, en la forma de referirme a la ciencia, y pienso en este momento que aquello puede deberse a la ignorancia natural en una persona que no ha tenido una educación apropiada en aquellas herramientas metodológicas. En el acercamiento dificultoso de muchos compañeros estudiantes-investigadores al formato de un proyecto de investigación, y en lo poco aportante que resulta esta tarea (casi adicional al trabajo de realización, para muchos) al proceso completo, se evidencia que es una condición general el desconocimiento respecto a los fundamentos y sentidos de los procesos de investigación, como generadores de conocimiento. Si se poseyera un saber más amplio respecto a aquellas herramientas, podrían apropiarse, como soportes para emprender procesos de exploración muy enriquecedores para los estudiantes, que respondan a objetivos honestos desde su curiosidad personal. Lo que muchas veces sucede, en cambio, es que se tiene una percepción limitada de las formas de proceder metodológicamente, y estas no coinciden con las preguntas del estudiante, por lo que dicho método lo limita, cuando otro podría impulsarlo en el sentido que su deseo lo mueve. Sin ir hasta metodologías empleadas en otras áreas, en la misma investigación-creación, como principal metodología adoptada y propuesta desde el pregrado CAM (Comunicación Audiovisual y Multimedial de la Universidad de Antioquia), muchos compañeros suelen asumir que la única posibilidad que tienen en este formato es el de la investigación para la creación,  cuando teóricamente está bien sustentada y referenciada también una investigación a través de la creación,  en donde es el proceso mismo de experimentación creativa (audiovisual en este caso) el que puede conducir a una conceptualización teórica posterior (como se menciona en la página de las problemáticas a abordar teóricamente el proyecto), en donde se dé ahora sí un relacionamiento con referentes audiovisuales y teóricos que se hayan planteado preguntas similares. Aunque esta consideración no niega la validez de los proyectos desarrollados siguiendo la metodología de la investigación para la creación, en donde, por ejemplo, primero se estudiarán los referentes, para observar ellos cómo dieron respuesta a la problemática de investigación que yo me formulé, y qué de eso trataré de aplicar en mi proyecto, puede notarse en muchos de los procesos que para la búsqueda del estudiante primero era necesaria la exploración, porque sería en ella misma que se identificara la real problemática que se necesitaba abordar y a partir de aquella experiencia sí podría establecerse una relación asertiva con otros referentes, como lo expresa el estudiante Mateo Vallejo en sus memorias de trabajo de grado, citado por Ana Victoria Ochoa en el minuto 1:00:30 de su master class Fuga entre el proceso y las memorias en la investigación-creación audiovisual (2019). Y traigo aquí toda esta reflexión sobre los procesos de investigación-creación en el pregrado, porque evidencia cómo, aunque se demuestre una clara necesidad de vivir estos procesos más cercanos a las dinámicas orgánicas de la vida, en donde es a través de la experiencia que pueden integrarse y dotarse de sentido las teorías, que se apropian ahora como una herramienta para leer y comprender mejor la realidad, y no al revés (la teoría y racionalizaciones como principio a través del cual podré determinar las condiciones de los hechos, como señala el profesor Carlos Giraldo en la asesoría del Día 2 de producción académica), aún se dificulta la apertura a aquellas formas de proceder académicamente, por el tipo de factores que comienzan a intervenir allí, poco observables en términos y métodos cietíficos, como lo es la imaginación, como lo menciona Cuartas (2019) en el artículo que aquí referencio completo.

La master class dada por la profesora Ana Victoria, que se cita anteriormente, así como la misma experiencia que yo puedo decir que he tenido como estudiante del pregrado y de los cursos de proyecto de grado, apuntan claramente a que es un objetivo del pregrado y de su perspectiva académica, el abrirse a estas diámicas más amplias y acertadas de construcción de conocimiento desde los procesos de creación, y puede apreciarse que desde el pregrado en buena medida se ha logrado un reconocimiento de esta situación, al establecer también los diálogos con los investigadores y formulaciones teóricas que más han avanzado al respecto, estando a la altura de ellos en sus intenciones de formación. Aunque reconozco, como mencioné antes, el desencuentro que se ha presentado y aún se presenta entre los proyectos de los estudiantes y las intenciones a partir de las cuales el pregrado quiere guiar a sus estudiantes, logro reconocer enormes y acelerados avances en dirección a que este encuentro se dé, por ejemplo en el tipo de contenidos que se aportan en los diferentes módulos a los estudiantes, que son valiosas herramientas teóricas para que establezca este nuevo tipo de acercamientos a los procesos de creación y de generación de conocimieto en términos académicos. Se comprende que sea un proceso paulatino el llevar de forma eficiente estas perspectivas y propósitos a cada uno de los procesos académicos desarrollados en el pregrado, pero algo que también reconozco en este momento como fundamental, al observar mi propia perspectiva sesgada en el texto que recapitulé al principio, es que cada estudiante trabaje en un desaprendizaje de la imagen eidética que se puede haber formado respecto a los métodos y herramientas académicas, puesto que esto le permitirá abrirse a ellas y entenderlas en su potencial, para apropiárselas, reconducirlas y reformularlas de acuerdo a sus propias necesidades investigativas.

La exploración metodológica que me propongo desarrollar en este proyecto, parte de aquél punto fundamental expresado en el primer texto, del que sigo estando plenamente convencido, y es que aún se sigue siendo un condicionante de la investigación académica, independientemente del área, la especificidad en su formulación. Los objetivos se supone que deben delimitar un (y solo un) objeto de investigación, como un tema, que será abordado desde una (y solo una) perspectiva conceptual. Para un proyecto de comunicación audiovisual, sería el tema X (perteneciente a cualquier otra área, como la psicología, filosofía, sociología, política, antropología, etc.), observado desde la perspectiva audiovisual del rol de realización Y (en el marco de la construcción de la propuesta fotográfica/ de arte/ de sonido) del producto Z. Tanto los ejercicios de investigación en el área audiovisual formulados desde el rol de producción, como algunos de los ejercicios de realización en los que el tema planteado implica un trabajo de indagación personal (como se menciona en el estado del arte de proyectos de animación en el pregrado), como en otras metodologías de investigación, como la sistematización de experiencias, se pueden observar otras dinámicas muy interesantes, puesto que el mismo proyecto se establece como objeto de estudio del mismo, y ello conlleva a que necesariamente se formulen otro tipo de reflexiones metodológicas muy aportantes incluso a las perspectivas ontológicas del área audiovisual. Pero allí sigue habiendo un limitante en el diseño del proyecto, y es que por nombrar como objeto de estudio por ejemplo el desarrollo del proceso de producción, ya quede por fuera de él alguna aproximación más profunda a alguno de sus componentes específicos, y una reflexión en este sentido estaría vetada para el investigador por una suerte de sentido del deber hacia el objetivo que se formuló que cumpliría, y al que debe ser fiel para mantener un estándar de calidad académica.

Lo que yo me he preguntado entonces, es qué otro tipo de objetivo podría formularse, a partir de otro tipo de lógica, no convencional pero igualmente sustentada como teoría (en términos académicos), como la rizomática, que me permitiera una mayor libertad en la forma de proceder creativa-investigativamente, en la que me pudiera apropiar de aquellos procesos específicos dentro de una dinámica más amplia, integrativa, dentro de la que cada uno de aquellos procesos se abordara ya en relación a un sentido más amplio, posibilitando a su vez que luego se pudiera enlazar más fácilmente a otras líeas de sentido, como explico en la entrada sobre el lenguaje en este proyeco de investigación - blog web. Desde la perspectiva rizomática, no se entenderían como diversos objetivos o proyectos juntos dentro de uno solo, sino que estos propósitos específicos, aunque diferentes, también tienen (y sobretodo) una y muchas relaciones constructivas entre sí, que constituyen en su convergencia un proyecto - sistema que, como tal, es más que la sumatoria de cada una de sus partes, en virtud de aquél grado de constructividad de aquellas relaciones generadas en su interior. Formulado así, el proyecto, a partir de la constitución de aquella convergencia que no es fija sino variable, podrá moverse indefinidamente expandiendo en divergencia sus fronteras, y ante la inclusión de nuevos elementos irá variando y fortaleciendo también las líneas o vectores de relación interna, así como el sentido que tenga cada elemento dentro del conjunto denominado proyecto de investigación. Así, se buscarían abordar en conjunto tanto el tema a partir del cual se crearán los contenidos, como los aspectos técnicos con los que se producirán, como la metodología en sí del proceso de realización, pero no como aspectos independientes sino a partir de su correlación.

Adicional a otras justificaciones del proyecto, mencionadas en este enlace, quisiera concluir esta entrada señalando que encuentro particularmente pertinente el desarrollo de un proyecto de este tipo por diferentes motivos, en el orden de lo anteriormente dicho. Más allá del interés personal por la cuestión de lo integrativo, que me parece fundamental en otros aspectos como el social (a desarrollar en la entrada sobre el panteísmo), desde la misma Universidad de Antioquia y la Facultad de Comunicaciones se proponen acciones en este sentido, como lo corroboran al asumir el reciente eslogan temporal, que aparece en la página de bienvenida al proyecto Aeternam , "Facultad de Comunicaciones, 30 años de integración y convergencia". También en el pregrado, adicional al interés por indagar en formas de construir recíprocamente entre la teorización y las acciones experienciales, se tiene un propósito de incluir desde el currículo nuevas formas de entender el lenguaje audiovisual, en relación a lo multimedial. Desde la fundación del pregrado, dieciséis años atrás, y con especial ahínco en los últimos años, con la dirección del pregrado de Ernesto Correa, y ahora de Ana Victoria Ochoa, y con la coordinación del sexto módulo de Alan Correa, y ahora de Ricardo Cedeño, se tiene un objetivo loable de abordar la creación, la teoría y el audiovisual desde perspectivas contemporáneas, que van más allá de las formas convencionales de comprenderlos y producirlos (ligados a los medios tradicionales del audiovisual, como el cine y la televisión). Aunque se aportan en los otros cinco semestres modulares, los recursos teórico-prácticos para aproximarse a estas formas tradicionales del audiovisual, en el sexto semestre, más que enseñar a producir contenidos para medios web, se busca introducir a toda una nueva forma de pensamiento, en la que ya estamos inmersos contextualmente pero sin tomar conciencia de ello. Por esto se proponen para los estudiantes conocimientos desde la perspectiva algorítmica, en una materia como Multimedia/Hipermedia; desde el pensamiento complejo y pensamiento sensorial, en las materias así mismo llamadas; desde la lógica rizomática, en materias como Orden Hipertextual y Rizomático (dinámicas de la web) y Ciencias Cognitivas (dinámicas de la percepción, pensamiento y comportamiento humano). El proyecto Requiem Aeternam se concibe desde estas perspectivas, no solo porque su exploración audiovisual y los resultados que de allí se obtengan están enmarcados dentro del tipo de producción que se invita a realizar en el sexto semestre del pregrado, sino porque se quiere abordar todo el diseño y desarrollo del proceso de investigación a partir de estas herramientas conceptuales, de las cuales aún los estudiantes no suelen apropiarse, siendo tan bastas y pertinentes.

Bibliografía:
Deleuze, G., Guattari, P. F., & Pérez, J. V. (2004). Mil mesetas. Pre-textos.
Barroso Ramos, M. (2006). Inmanencia, virtualidad y devenir en Gilles Deleuze. Universidad de la Laguna, Servicio de Publicaciones.
Bachelard, G. (1993). La formación del espíritu científico. Siglo XXI.
Bergesio, L. (2007). Raices del pensamiento socio-economico: La division del trabajo en Adam Smith, Karl Marx y Émile Durkheim. Trabajo y sociedad: Indagaciones sobre el empleo, la cultura y las prácticas políticas en sociedades segmentadas, (9), 2.
Cuartas, S. L. D. (2009). Investigación-creación. Un acercamiento a la investigación en las artes. Plumilla Educativa, 6(1), 73-79.
Ochoa , A., V. (2019). Jornadas Académicas Ficción No Ficción. Master Class con Ana Victoria Ochoa. Fuga entre el proceso y las memorias en la investigación creación audiovisual. Altaír Lab Digital.
En el enlace https://www.youtube.com/watch?v=9VWDreRWxTk&list=PLvO3-z7gBukggTsIlrK3n39PaleMI1zPW&index=2

martes, 16 de junio de 2020

El lenguaje en un blog/ proyecto académico

En esta entrada quiero mencionar algunas de las consideraciones que he hecho sobre las implicaciones de desarrollar en un formato de blog web un proyecto académico.

Como menciono en la metodología del proyecto Aeternam, ir publicando entradas con los avances del proceso de investigación-creación a medida que se realizan, permite una revisión posterior del proyecto en la dimensión temporal de su desarrollo, puesto que hay una apropiación de las dinámicas de instantaneidad que se dan en la web (la inmediatez es una de
las características principales de los contenidos que circulan en internet), y en la relectura puede tenerse una impresión más fiel, por así decirse, de cada momento en el que el proyecto fue construyéndose. Pero esta inmediatez, junto con otras condiciones que los contenidos en la web apuntan a cumplir, hacen necesarias también determinadas características en el formato de los mismos. Para cumplir, por ejemplo, con un alto grado de replicabilidad en contextos múltiples, es importante una concrecón del contenido en pequeñas unidades, a modo de estructura celular. De este modo, aunque una reflexión se haya generado dentro de una línea específica, en determinado momento y para cierto fin, el tener las propiedades de una unidad completa en sí misma, la hace versátil para acoplarse en nuevas líneas, desarrolladas en otros momentos y dirigidas hacia otros propósitos. Este sería entonces, como lo describiría Castells (2006) en su propuesta teórica de la sociedad red, una dinámica de generación de conocimiento más rizomática, que aunque abordada desde lo particular no indique el nivel de profundización dada en otras dinámicas independentistas (de procesos aislados), al considerarse en conjunto, desde una perspectiva sistémica, las posibilidades de cooperativismo que se abren a partir de este tipo de disposición de la información, sí pueden propiciar un desarrollo o expansión más acelerada del conocimiento a nivel general. De acuerdo a este planteamiento, y de igual forma que se propone desde la igeniería de la información la teoría de redes neuronales (Del Brío. Molina, 2001), el éxito de este sistema lo definirán la calidad de los enlaces establecidos entre las unidades, y el nivel de coherencia que se genere a partir de ellos, entre los elementos. Este tipo de interacción, como explican los autores, antes de llevarlo a los lenguajes digitales, es el que se presenta en la naturaleza, y gracias a lo cual ésta puede desarrollar funciones complejas de la manera más eficiente.

Aplicando lo anterior a un proyecto como el que se desarrolla actualmente, puede entenderse que, en el propósito fundamental de un ejercicio académico de producir un conocimiento a disposición del resto de la comunidad académica, podría ser igual o más útil para ésta comunidad un conocimiento organizado de esta forma, que como una unidad indivisible de mayor volumen (que tiene también propiedades de interrelación con otras unidades, pero menos ágiles). Pero también se aplica a un nivel micro, señalando la importancia de que estén sólidamente integradas las diferentes unidades que componen el proyecto, puesto que depende de la calidad de esta integración, la validez de este sistema de información generado. Adicional a la calidad de cada uno de los elementos constituyentes, que sería lo único a considerar a partir de una lectura convencional de la unidad total, en un sistema de relaciones como este habría que estimar también la calidad de dichas relaciones, puesto que ellas serían tan constructivas como el elemento mismo. Esta estimación de la calidad de las relaciones, puede ser (y en el caso de este proyecto, en efecto, pretenderá serlo) dada a partir de una teoría como la de la lógica rizomática propuesta por Deleuze y Guattari (2004), por el cumplimiento de principios de relación como el de conexión y heterogeneidad (si cualquier punto puede ser en efecto relacionado con otro), el de multiplicidad (en cuanto a la naturaleza, a la vez expansiva y unificadora de las relaciones generadas), de rupturas asignificantes (dinámicas de quiebre y reelaboración variada de  las relaciones preexistentes), de cartografía y de calcomanía (el carácter constructivo del sistema de relaciones per se, como su posibilidad de transformación en la relación con otros elementos de su entorno). En la entrada a la que conduce este enlace, sobre un proyecto planteado con objetivos relacionales en vez de específicos, continuaré hablando, desde esta y otras perspectivas, sobre estas implicaciones de los objetivos relacionales dentro del contexto académico de la comunicación audiovisual y multimedial.

En cuanto a las características, ya no de las relaciones entre los elementos constituyentes sino las de cada uno de ellos, para funcionar dentro de este tipo de sistema, en este caso en un blog web, cada una de las entradas tendrá que tener la suficiente autonomía para ser coherente independientemente, pero a la vez tendrá que entenderse como bien hilada dentro de las líneas de contenidos que se construyen desde conjuntos de entradas. Para conseguir esto, es necesario poner especial cuidado dentro de la redacción, en referirse a los temas que se tienen en común en el texto actual y en otros textos, pero sin tornarse repetitivo, para no incomodar a un lector que esté realizando el recorrido completo. La estructura del texto tendría que funcionar a modo de caja negra (en la teoría de sistemas), con unas entradas y salidas que le permitan interactuar con otras cajas negras, aportando sin perder su integridad. Teniendo en cuenta la independencia de cada texto, pueden encontrarse ventajas para el proyecto académico, como una mayor libertad en variar el tono con el que se está redactando el apartado autónomo. Ante la lectura convencional con la que se revisaría la formalización de un proyecto en investigación en otras áreas, podría parecer incluso un error la variación del tono del discurso, cuando este (aunque no deje de ser argumentativo) asume un matiz más personal, pero este color en la voz del estudiante investigador, en los procesos vinculados a la creación artística, teniendo una implicación personal tan grande, sería inevitable. Tener este tipo de "segmentación" en el discurso, permite que pueda abordarse incluso con metodologías particulares de investigación los diferentes textos que el autor esté desarrollando, de acuerdo a las necesidades presentadas en cada momento. Además, siguiendo la misma línea, el autor podrá dirigirse incluso a públicos diferentes a lo largo del proyecto, si las unidades que le concierne desarrollar dentro de la investigación así lo requiriesen, no convirtiéndose esto en un error de estilo, sino en una cualidad del texto que aporta a la calidad del mismo.

En ocasiones puede percibirse como un detrimento de la calidad de la información, las diferencias que se han presentado en el tiempo, a raíz de los nuevos medios, si se compara el tipo de investigación realizada para unos y para otros, y el tipo de comunicación que se realiza de los mismos, visto esto a la luz de las metodologías o la escala de valores académicos de aquél sistema convencional de investigación. De igual forma se tiene la misma perspectiva en muchos otros ámbitos sobre el comportamiento y producciones culturales de las nuevas generaciones, como lo expone Umberto Eco en los ensayos compilados en su producción Apocalípticos e Integrados (2011), pero tal como él expone en una de las conclusiones a las que apunta (siguiendo la línea de los integrados), si bien es cierto que en un contexco con una proporción desproporcionadamente mayor de producciones, habrá un mayor número de productos repetitivos o de calidad inferior, también es mayor la producción de contenidos de gran calidad, y la apertura a nuevos tipos de producciones no serán excluyentes para las anteriores, sino que incluso en muchos casos se apoyan en ellas y las replican de diversas formas, contribuyendo a su difusión, y a que una mayor cantidad de personas pueda acceder a ellos. La puerta para quien desee profundizar del modo en el que convencionalmente ha sido apreciado, siempre estará abierta, junto con todas las nuevas puertas y ventanas que puedan abrirse en cada momento. En vez de confrontar las nuevas dinámicas que surgen en el comportamiento de los individuos a partir de las circunstancias que se van transformando en su contexto, mejor podría buscarse la manera de que, a partir de las herramientas teóricas que se desarrollan también actualmente, en consciencia de las cualidades del contexto, como el pensamiento complejo, se fortalezcan y apropien las virtudes y cualidades positivas que contienen aquellas dinámicas de la contemporaneidad. Si los centennials y milennials tienen tal propensión a producir por unidades sintéticas, quizá sea también en relación a su capacidad de tener una concepción simultánea de una gran cantidad de aquellas unidades, y es también una forma de inteligencia y de conocimiento válido, posiblemente más apropiado para el tipo de objetivos que se propondrán dentro de su contexto.

Para introducir el último aspecto a abordar en esta entrada, citaré una discusión recurrente en el pregrado, visibilizada en el primer encuentro de investigación-creación, realizado en el año 2019 por el pregrado CAM,  sobre si las piezas audiovisuales en sí mismas no podrían contar como proceso de investigación académica. Al final de la primera charla de este encuentro, luego de que se plantearan preguntas al respecto, sobretodo por diferentes profesores del pregrado, el entonces coordinador Ernesto Correa, comenta en el minuto 1:22:20, que adicional a la obra, del tipo que sea, es necesario en el ámbito académico que se presente una reflexión sobre el proceso, lo cual es fundamental en el proceso de creación. En este punto, considero que es claro que por las cualidades del lenguaje verbal escrito, que lo hacen especialmente apropiado para un trabajo reflexivo argumentativo, éste puede ser muy apropiado para hacer notar o referir estos elementos del proceso que pueden haber quedado excluidos de la obra en su resultado final, habiendo sido determinantes para llegar a él, o los procesos que no se hacen evidentes aunque sí se incluyan allí, para poderlos apreciar más ampliamente. Esto es complementado por la intervención que sigue a la de Ernesto, de la ahora coordinadora Ana Victoria Ochoa, que señala la importancia de estas prácticas para la concreción de procesos académicos de generación de conocimiento, en el marco de un contexto institucional académico. Como lo ejemplifica Juan Diego Parra, en su libro David Linch y el devenir cine de la filosofía (2016), el formato cinematográfico o audiovisual puede ser plausiblemente un lenguaje en el que se exprese una reflexión conceptual, se representen ciertos conceptos de manera directa, con su carga contextual, y en las relaciones que se establezcan entre los mismos, dentro de la pieza, plasmar la relación que se ha construido en una disertación propia del autor. En este caso se puede sustentar la validez de una pieza audiovisual como lenguaje comunicativo de un trabajo filosófico, pero habría que preguntarse entonces cómo podría también una pieza audiovisual ser el medio de comunicación, no de un proceso de reflexión sobre temas externos al audiovisual en sí, sino sobre las reflexiones realizadas en el ámbito propiamente audiovisual. Sin conocer una respuesta ante esta pregunta, he decidido experimentar aventurándome a proponer otro tipo de entrega de resultados audiovisuales, siendo estos una serie de diferentes tipos de piezas, que en sus variaciones (aunque cada una funcione como producto independiente) permitan apreciar directamente la exploración audiovisual que se estaba realizando a partir de ellas. Ahora, sobre lo apropiado del texto escrito como formato predilecto para la expresión argumentativa del conocimiento desarrollado, también creo que desde el formato audiovisual hay mucho por proponer. Es amplia la ventaja del establecimiento del género argumentativo dentro del lenguaje verbal, hace varios miles de años, frente al surgimiento del género de no ficción, con los hermanos Lumiere en los orígenes del cine y la película Nanuk, el esquimal, realizada por  Robert Flaherty hace justo cien años, por lo cual se comprende que la ciencia y luego la academia cientificista haga uso del primer medio y no del segundo como su lenguaje oficial/institucional, y tarde en incluir al más nuevo. Pero aunque la función argumental del lenguaje audiovisual sea algo nuevo en la comparación temporal antes realizada, ya en el tiempo que lleva de desarrollo y autopoiesis, ha adquirido fundamentos sólidos para proponerse como un medio capaz de abordar una reflexión de cualquier tipo y respecto a cualquier tema, incluido, porqué no, un proceso de creación audiovisual. En la función documental más elemental, una pieza audiovisual podría ser soporte del registro de la verbalización de una opinión o argumento de cualquier persona, que por ser registrada en el momento en el que surge del hablante y acompañado de signos lingüísticos no verbales, tendrá ya connotaciones especiales, a las que no se les haría justicia en una transcripción textual. Estos registros podrían ser del realizador-investigador, durante su proceso o al final; de personas implicadas, como actores, compañeros del equipo de producción, cualquier persona cercana que presencia el proceso (como amigos o compañeros de estudio), profesores y asesores; o podrían ser personas especializadas, que dan un aporte sobre el tema que se está abordando o una retroalimentación sobre el producto o la investigación como tal. Luego, también podrían documentarse acciones claves del proceso, en el momento en el que suceden, dando la posibilidad al espectador que posteriormente las observe, de que saque sus propias conclusiones e interpretaciones, lo cual se le negaría si solo tiene acceso a las que propone el autor. La relación propuesta entre los diferentes materiales documentados, a partir de la edición que con ellos se realice, también es un elemento comunicativo, propio y exclusivo del lenguaje audiovisual, y con él podrían proponerse reflexiones sobre el tema tratado, que el texto escrito no podría. En este punto podría entenderse que pueden construirse piezas audiovisuales más complejas dentro del género de no ficción, haciendo uso de herramientas del lenguaje audiovisual como por ejemplo el montaje por abstracción, para comunicar a su modo reflexiones (que pueden seguirse entendiendo como tales) sobre el tema que tratan (de nuevo, puede ser este tema el mismo proceso de investigación-creación), que serían tan válidas como un texto, puesto que al igual que este, tienen logros comunicativos (incluso dentro del mismo propósito argumentativo, reflexivo y ensayístico) que otro lenguaje no podría tener. Y entonces, ¿porqué tales acciones comunicativas no podrían aceptarse también como procesos de generación de conocimiento en el contexto académico?

Si se lograra aceptar una pieza audiovisual en la dimensión comunicativa antes propuesta, dentro del contexto académico, podrían generarse nuevas luces respecto a las posibilidades de integración del producto de creación y el formato de la investigación, que se plantearía como problemática en aquél primer conversatorio del encuentro de creación-investigación, al igual que en los siguientes encuentros, dedicados especialmente a la relación de estos dos componentes, obra y formato investigativo, apuntando en cada conversación a dicha necesidad de estrechar la relación entre ambos. Como se ve en el tercer conversatorio del encuentro, se han alcanzado grandes claridades en esta relación, para no concebir separadamente un proceso del otro, pero normalmente se aborda esta unión en la vía de reconocer la teoría como parte de la pieza audiovisual, faltando una mayor profundización aún en el contexto académico, en la manera en que una pieza audiovisual puede ser reconocida como aporte teórico. En el caso de este proyecto, no se pretende llevar tal planteamiento al punto de proponer un informe final por completo en formato de video, en parte por temor a las confrontaciones que pueda generar en el marco legal de la institucionalidad académica (aunque sería un excelente proyecto el que fuera presentado en tal formato, cumpliendo claramente con los propósitos de generación de conocimiento y autorreflexión, registrando luego lo que sucediera en el marco de lo académico con su presentación), sino que solo se ha llegado a proponer como formato uno multimedial, que permitiera la integración de formatos de texto escrito, en imagen, y en video, tanto para la presentación de los resultados como del proceso. Para la presentación del proceso, el video será solo una herramienta de apoyo, y se dejará como material a disposición, pero será también sintetizado en texto.  Pero para algunos  temas puntuales, el componente informativo principal de la entrada a publicar será en video, y si van acompañadas por texto, será solo como algo complementario. Esto adicionalmente responde a que en el proyecto, desde diferentes aspectos, se le trata de dar una valoración especial a la experiencia obtenida empíricamente, más allá de los nombres de referentes o conceptos teóricos que se citen puntualmente. Por esto, al tomar como fuentes de información directas a las personas que se entrevistarán (y que se han elegido para ser entrevistados precisamente por sus experiencias y enfoques personales), se respetarán íntegramente sus aportes, manteniendo el formato en el que la entrevista se dio, como material a abordar por el lector del proyecto.


Bibliografía:

Castells, M. (2006). Informacionalismo, redes y sociedad red: una propuesta teórica. In La sociedad red: una visión global (pp. 27-75). Alianza.

Del Brío, B. M., & Molina, A. S. (2001). Redes neuronales y sistemas borrosos. Ra-ma.

Deleuze, G., Guattari, P. F., & Pérez, J. V. (2004). Mil mesetas. Pre-textos.

Eco, U. (2011). Apocalípticos e integrados. DEBOLS! LLO.

Conversatorio 1 - 1er Encuentro de Investigación Creación Ficción No Ficción ¿se necesita la teoría? En el enlace https://www.youtube.com/watch?v=S0YUn5fj2LA

Parra, J. D. (2016). David Linch y el devenir cine de la filosofía. Instituto tecnológico metropolitano, Medellín: Colombia.

Conversatorio 3 - 1er Encuentro de Investigación Creación Ficción No Ficción ¿Cómo se refleja la teoría en los resultados? En el enlace https://www.youtube.com/watch?v=Tu2jJAYpXA8&list=PLvO3-z7gBukggTsIlrK3n39PaleMI1zPW

lunes, 15 de junio de 2020

Crónica del proceso de investigación-creación


Primeras dos semanas de trabajo.


Este es un video compilatorio de los avances realizados durante las primeras dos semanas de trabajo de esta última etapa del proyecto Aeternam, y de las retroalimentaciones recibidas al respecto. (video pendiente).

Como se muestra en el video anterior, en las dos primeras semanas de esta etapa del proyecto, (del 14 al 26 de junio), me planteé una metodología de trabajo para el tiempo restante de experimentación audiovisual,  y de producción académica, conversé con el asesor Carlos Giraldo sobre la organización del tiempo en sí, y sobre otros temas, conceptualmente pertinentes para los contenidos y las reflexiones que se están realizando. Recapitulé también los contenidos del anteproyecto y de otros proyectos académicos anteriores, para dar pie a partir de ellos a todos los contenidos que se desarrollan como parte del proyecto
Avancé en la edición de los dos primeros videos de la videoinstalación Origen y en la exploración formal del video 360, con los videos de la videoinstalación IRA.

Aunque en lo anterior se compila lo más directamente aportante para el proyecto, por su formato rizomático se da cabida a ampliar la información con contenidos que de otro modo no se incluirían, para que queden a disposición del lector en caso tal de que deseara detallar algo en particular.
Aquí puedes encontrar un recuento diario de las actividades de producción del blog académico, durante las dos primeras semanas:

Día 1
Día 2
Día 3 al 12

Y aquí puedes encontrar el recuento diario de las actividades de producción de las piezas audiovisuales durante estas dos semanas:

Día 1
Día 2

Día 3 al 8
Día 9 al 11
Día 12

Segunda semana.


Actividades de producción académica:

Día 14
Día 15
Día 16
Día 17
Día 18
Día 19

Actividades de producción audiovisual:

Día 14
Día 15
Día 16
Día 17
Día 18
Día 19



Metodología del proyecto Aeternam

En términos cronológicos del proceso de desarrollo del proyecto de grado Aeternam, esta es la primera entrada escrita y publicada, en donde el propósito es trazarme una línea de trabajo que me ayude a tener claridades sobre los pasos que debo ir siguiendo en el tiempo que tengo, para lograr abordar lo que deseo abordar. Puedes dirigirte, dando click en este enlace, a la entrada en donde se ordenan de manera cronológica todas las entradas publicadas, con una descripción somera del proceso de investigación y de producción de las piezas. Ir publicando los avances de la investigación a medida que los voy desarrollando me permitirá realizar, de manera simultánea a estos avances, el registro de las memorias del proceso de desarrollo del proyecto como tal, lo cual es para este caso particular, como para todo proceso de investigación-creación, un factor muy relevante. En el caso particular, porque el proyecto es el principal objeto de estudio del mismo, y en el caso general, por la herramienta valiosa que representa para los investigadores pares, que deseen realizar investigaciones con metodologías similares, para que las propuestas metodológicas de aquí surgidas, puedan validarse y mejorarse dentro de estas iniciativas posteriores. Además de permitir este tipo de sistematización automática del proceso, por decirlo así, también el medio digital para el cual se desarrolla tiene otras implicaciones en la manera en que se formaliza, como el tipo de lenguaje que se hace apropiado para la comunicación de los contenidos académicos y del proceso de producción. En este enlace reflexiono sobre estas características del lenguaje en el proyecto. 

Teniendo en cuenta los resultados a los que espero llegar, y los conceptos claves entorno a los cuales se desarrolla el proyecto, como los expondré al inicio de su introducción, he realizado una lista de unidades, en las cuales condenso los diferentes aspectos del proyecto, y estas constituirían las diferentes entradas y páginas a publicar. Para determinar esta lista, he tenido en cuenta el tiempo con el que cuento, desde el inicio de esta etapa final del proyecto hasta el día de la presentación del mismo ante el comité de trabajos de grado, que son seis semanas (lunes 15 de junio a lunes 28 de julio). Para llegar a la anterior determinación, he partido de la consideración de la extensión que encontré apropiada para el proyecto, teniendo en cuenta una extensión promedio en los informes finales de investigación presentados en el proyecto. En este análisis hice el cálculo aproximado de que si en las seis semanas publicaba seis entradas (o subpáginas) semanales, una cada día de la semana, permitiéndome disponer de un día para descansar, tendría al final 36 publicaciones (entre entradas, páginas y subpáginas). Planteándome escribir diariamente, para cada entrada, una extensión de al menos dos cuartillas, tendría al final mínimo setenta páginas de texto, si las trasladara a un formato de documento. También considero que en el transcurso de la redacción de estos contenidos, siguiendo inicialmente la línea guía de este listado de unidades, pueden ir surgiendo otras entradas adicionales, que se incluirán entendiendo que implicarán una reducción en la extensión de la publicación programada inicialmente, o un esfuerzo extra por producir un volumen mayor de contenido. También se tiene en cuenta el estado de producción de las piezas audiovisuales que se están realizando, y el tiempo que, según las sistematizaciones previas, calculo que tardaré para finalizarlas. Para proceder así, he dividido las experimentaciones y avances de producción en unos que describiré retrospectivamente, de una forma sintetizada, y otros que sistematizaré e iré describiendo a medida que los desarrollo, en esta última etapa del proceso.

Las razones para dividir el desarrollo del proyecto en toda la etapa previa, de divergencia, y la que hoy inicio, de convergencia, se podrán comprender más ampliamente en una de las entradas que escribiré, llamada, precisamente, divergencia y convergencia, pero en esencia lo que me he propuesto para este proyecto de investigación-creación, consiste en primero permitir una exploración diversa y simultánea en múltiples ámbitos, que se vaya transformando en su conjunto a medida que surgen nuevos encuentros en cada uno de ellos, para luego proponer de forma concreta y coherente la relación entre ellos, y cómo a partir de este devenir creativo-investigativo, se ha alcanzado a desarrollar un conocimiento en cada área abordada y en general, para comunicarlo a quien interese conocer el proceso o alguno de los puntos en los que se enfoca. Dando prioridad a la etapa de divergencia, en la que me he permitido con libertad una exploración teórica y estética a partir de unos intereses inicialmente definidos, y que abarcó el tiempo de poco más de un año, a partir del 5 de junio (inicio tardío del semestre académico 2019-1), hasta el día de hoy, a menos de dos meses de la conclusión oficial (también tardía) del semestre 2019-2, como también de mi carrera de pregrado. En este momento, como lo hice también al momento de redactar el anteproyecto en el semestre anterior, lo que hago es, por representarlo de alguna forma, realizar una captura del momento en el que se encuentra la exploración, y considerando factores como los mencionados en el párrafo anterior, principalmente el tiempo disponible para presentar el proyecto finalizado, he tomado las desiciones de qué productos es viable finalizar y en qué unidades de escritura puedo sintetizar el proceso llevado hasta el momento.

En relación a las piezas audiovisuales que se desean producir y el cálculo del tiempo necesario para su consecución, al momento de publicar esta primera entrada he finalizado el montaje de la primera video instalación de videoensayos, de las cuatro que se realizarán, con lo cual he podido ya definir que es viable producir cada una de las restantes en una semana, teniendo ya ordenados los insumos a partir de los cuales se editarán los cuatro videos que compondrán a cada una. A continuación se describe la estructura de cada una de las videoinstalaciones, para definir a partir de ella, de una forma más específica, el tiempo que se le asignará a cada momento del proceso.

ORIGEN:
1. La sombra (fotografías propias de puesta en escena 1).
2. Lo femenino 1 (fotografías propias de naturaleza).
3. Lo femenino 2 (fotografías de archivo de naturaleza).
4. Lo masculino (fotografías propias de puesta en escena 2).

IRA:
1a-1b. Material de archivo, de agua a fuego/ Material de archivo, destrucción de la naturaleza.
2a-2b. Actuación autodestrucción.
3a-3b. Camerata vocal.
4a-4b. Material de archivo de intervenciones médicas.

AVARICIA:
1. Videos de marchas ciudadanas.
2. Imágenes de iconografía religiosa y de protesta.
3. Fotografías estructuras coloniales, de iglesias y urbanas.
4. Videos dentro de iglesias y grafitis de protesta en Popayán.

RETORNO:
1. Fotografías anciana, naturaleza macro.
2. Videos de archivo del tormenta y cielo.
3. Videos de archivo de lluvia y flores.
4. Imágenes de geometría y mandalas.

La primera videoinstalación, origen, se compone de secuencias de imágenes fijas animadas; la segunda, ira, que es la que ya se ha concluido, se compone de secuencias de imagen en movimiento; y la tercera y cuarta, tiene tanto secuencias construidas a partir de imágenes fijas, como secuencias construidas a partir de videos. Las secuencias construidas a partir de imágenes fijas tardan alrededor del doble de tiempo, tanto para editarse como para exportarse, por razones que se expondrán en la sistematización del proceso de edición, por lo cual a estos videos se les asignará de a dos días de trabajo, mientras que a los videoensayos construidos a partir de otros videos, se les asignará un día. De esta forma, se trabajará en la primera videoinstalación durante ocho días de trabajo, del 15 al 23 de Junio; en la instalación avaricia, serán cuatro días para dos secuencias de imagen fija, y otros dos para la edición de los dos videos construidos por imagen en movimiento, es decir, del 24 al 30 de junio; del primero al 6 de julio, terminaría la instalación retorno, para la cual necesitaré el mismo tiempo de producción que en el caso de avaricia (seis días de trabajo).

También he finalizado en este momento la prueba de edición de video para formato domo 3d, cine 3d y gafas de realidad virtual, con el videoclip experimental Matoneo (experiencia que también se describirá más adelante), a partir de la cual he definido el tiempo que tardaré realizando estas adaptaciones al videoensayo final, que construya a partir de las piezas que constituyen las videoinstalaciones. Este montaje y las variaciones del mismo, las desarrollaré en una semana que podría denominarse de postproducción, del 13 al 19 de julio. La semana anterior a esa, del 6 al 12 de julio, podría entenderse como esencialmente enfocada en la producción, y efectivamente todo el trabajo que se ha desarrollado y se desarrollará hasta ese momento, se lleva a cabo para en ese momento poder experimentar los conceptos técnicos principales, y que en el anteproyecto presentado en el primer semestre se postulaban como objetivos principales del proceso (aunque luego se ampliara, para incluir de forma holística otros temas), y dichos aspectos son la texturización digital con elementos análogos, como potenciación estética a la imagen en movimiento obtenida a partir de métodos como el modelado y animación 3d (como se podrá encontrar también, desarrollado más ampliamente, en la entrada dedicada a estos aspectos técnicos de la animación). De esta forma, también me he apropiado de las dinámicas de producción propuestas desde el pregrado, en cada uno de los módulos, y replicadas también en muchos otros trabajos de grado, pero asumiendo este modelo con las dinámicas propias del proyecto, entendiendo estos momentos de producción como parte de un proceso continuo de experimentación (como se explica en la entrada dedicada al diseño rizomático del proyecto). En la semana antes llamada "de producción", se realizará en cuatro días el modelado y la animación, muy elemental (solo con variaciones de escalamiento, rotación y traslación), de una pieza de cinco minutos que de momento se denomina Sinopsis (igual que la canción que la acompañará), y en otros dos días se realizará la superposición e incrustación de texturas (que ya se tienen editadas y exportadas en secuencias de video), tanto a estos cinco minutos de animación 3d, como a los otros 17 videos creados para las videoinstalaciones (17 porque son cuatro videos por cada una de las tres instalaciones por producir, y de los ocho videos de la instalación que ya se ha producido, se utilizarán 5). Puesto que para las variaciones de formato que se realizarán en la semana de "postproducción", se necesitan integrados por capas los videos con las texturas, para poderlos modificar al momento de exportarlos en conjunto, solo se exportará texturizado, en la primera semana, el video de animación 3d.

El otro resultado que ya se ha alcanzado, puesto que fue una derivación de la preparación de insumos para los videos que se realizarán, fue una serie de imágenes, unión entre el resultado más avanzado de la experimentación con los mandalas islámicos, como elemento estético a través del cual representaría en mi trabajo la concepción más integrativa y panteísta de la vida y de lo sagrado, con las panorámicas de iglesias católicas, en donde represento (desde los códigos propuestos por el trabajo mismo en su conjunto) una perspectiva opuesta. Al final del proceso, en la última semana, del 20 al 26 de julio, realizaré también un recuento de este trabajo y del proceso en general, sumándole a las reflexiones que ya habré estado redactando en cada momento, algunas conclusiones finales. Para no extenderme más describiendo específicamente cada punto, que en su momento será ampliado, ni las entradas dedicadas a los temas específicos, que también podrán entenderse a partir de la introducción al proyecto, en donde se enumerarán y relacionarán estos conceptos centrales, pasaré a presentar la lista de las unidades que pretendo abordar, solo con el fin de que pueda visualizarse su distribución temporalmente.

Listado de unidades en las que se subdividirá el proyecto y cronograma de publicaciones:


Semana

Entradas (tentativo orden)

Procesos de producción

1 (hasta el 21 de Junio)

Metodología/ Introducción al proyecto/ Ampliación sobre la idea de un proyecto relacional/ Necesidad de cambios en los sistemas de producción. Relación con las artes plásticas/ La animación en nuestro contexto/ Procesos de producción análogos y digitales.

Terminar video instalaciones.

Exportar videos Matoneo: Experimental 3d y Domo 3d.



Crear logo y marcas de agua, para identidad gráfica de la página web y de los sitios a los que comience a subir contenido.


Crear y personalizar canal de youtube, página web, perfil en página de proyectos artísticos a modo de portafolio (500px, Behance o Flickr).

2 (hasta el 28 de Junio)

Análisis de referentes de animación análoga/ Propuesta de método de producción (hipótesis de trabajo para la experimentación)./ Optimización de los recursos de producción/ Material de archivo/ Video ensayo- video experimental/ Diseño de proceso de producción rizomático.

3 (hasta el 5 de Julio)

Diseño para testeo neurocientífico/ Posibilidades ontológicas en la relación de neurociencia y comunicación audiovisual/ Concepto de memoria desde las neurociencias/ Memorias-sistematización del proceso de producción de las videoinstalaciones/ Mem-sist. del proceso con el videoclip Matoneo/

4 (hasta el 12 de Julio)

Mem-sist. modelado (desarrollado en 2 etapas y 2 entradas)/ Mem-sist. texturización modelados (2 etapas y entradas)/ Mem-sist texturización videoensayos (2 etapas y entradas).

Modelado de animaciones.

Texturización de modelados y de los videoensayos.

5 (hasta el 19 de Julio)

Reflexión de los resultados estéticos/ Sist- modificaciones para VR y para 3d/ Sist- modificaciones para cine y para domo/ Reflexiones logros por formato/ Panteismo, unidad y dualidad/ Reflexión sobre la línea narrativa.

Montaje de modelados y video ensayos.

Modificación para Vr y para 3d.

6 (hasta el 26 de Julio)

Análisis patrones islámicos y reproducción digital/ Optimización de recursos de producción y disp mov/ Análisis logros en imagen fija/ Reflexiones proceso general / Reflexiones de procesos específicos/ Divergencia y Convergencia.

Edición faltante de las imágenes, con marca de agua para subir a la web.

Prueba de texturización y montaje con registro de la banda en escena.



Herramientas de apoyo para el proceso


Considerando a la vez el medio que he elegido para presentar mi proyecto de grado (una página web que facilita el hipervínculo a diversos tipos de archivos multimedia), y las dinámicas sociales surgidas de la situación actual global por la pandemia del virus covid-19 (encuentros virtuales para casi todos los fines), he decidido aprovecharme de las videollamadas, y de la facilidad para la grabación de las mismas, para realizar un registro y sistematización de las retroalimentaciones que realicen diferentes personas (principalmente los asesores) sobre el proceso del proyecto. Siguiendo con el mismo formato, realizaré también el registro del avance, día a día, en las diferentes actividades, desde la captura de la pantalla del computador, a través de la cámara web, y de la cámara del celular en caso de ser necesario, con lo cual realizaré una compilación semanal del proceso (excepto en las primeras dos, que no realizaré una producción de contenido tan acelerada, por lo que resumiré el contenido en un solo video). De cada uno de estos registros extraeré algunos aportes claves en texto, pero también dejaré el enlace a los videos completos para que puedan observarse en caso de querer detallar algo particularmente, aunque la invitación al lector sería la de ver inicialmente solo los videos compilatorios semanales, en donde se han extraído solo los apartes más pertinentes de cada uno de los videos grabados.

Fuera de lo descrito anteriormente, respecto a cómo se procederá con los registros, también se aprovechará la herramienta de la videollamda para generar contenido exclusivamente en video, para algunos de los temas a abordar en el proyecto. Esto se llevará a cabo mediante entrevistas realizadas a diferentes profesores y principalmente al segundo asesor del proyecto, Juan Fernando Vélez, profesor de artes de la Universidad de Antioquia, con el que se convendrán cuatro encuentros de alrededor de dos horas, programados con una temática específica en la que el profesor tiene ya una experiencia previa amplia como profesor y artista. Teniendo en cuenta que tiene 22 horas contratadas como asesor, podría usar la misma cantidad de horas que dedicará a los cuatro encuentros (8 horas) para la preparación de los mismos (un total de 16), y le quedarían otras seis horas para otros tres encuentros, en los que se revisaran diferentes avances y resultados del proyecto, relacionándolos con las temáticas abordadas en los encuentros anteriores. Los cuatro temas serían estos:

1. La relación de lo sagrado y lo urbano en el arte. Geometría sagrada.
2. La espacialidad como elemento comunicativo/evocativo en una obra artística (3D e instalaciones).
3. La superposición de capas de color en la pintura y en las artes gráficas (veladuras) y la textura como elemento comunicativo en una obra artística.
4. Proceso rizomático de creación artística (en diálogo con el medio). Encuentros y desencuentros con los formatos académicos.

En la entrada dedicada al lenguaje dentro de este proyecto/ blog web, hablo al final sobre la generación de contenido investigativo en formato de video, dado que de esta forma serán abordados varios de los puntos a tratar.

Referentes metodológicos


Finalmente, transcribiré algunos párrafos escritos previamente en el anteproyecto que se había construido para este proyecto de grado, y que aún al momento continúan aplicando.

Principalmente, la tipología metodológica de este proyecto es una sistematización de experiencias prospectiva, puesto que supone el desarrollo sistemático de la experiencia, esperando un resultado determinado, pero partiendo de que cualquiera que sea el desarrollo del proceso, este brindará un aprendizaje, el cual es el principal objetivo de la investigación (Martínez, 2000).

El objetivo de una sistematización es, a groso modo, el retratar desde la mayor cantidad de ángulos posibles una experiencia o proceso, para que esta pueda ser analizada, reflexionada y reproducida posteriormente, por lo cual ha tenido una importante repercusión a nivel político y educativo desde hace más de una década. En esta intención de retomar una variedad amplia de ángulos, la sistematización de experiencias se considera de carácter mixto, puesto que documentará a nivel cualitativo las perspectivas (cualitativas) de los actores del proceso, como de personas externas al mismo, a la vez que registra los datos cuantitativos de los hechos ocurridos y sus resultados.

La investigación, como está propuesta, es cercana a las metodologías científicas experimental e hipotético-deductiva, al observarse como variables las técnicas con las cuales se experimentará de forma controlada y a partir de un presupuesto que será corroborado, o descartado (Hernández, Fernández & Baptista, 2010), aún cuando se complemente con una reflexión posterior (inductiva). La investigación es también cercana a la metodología de la práctica como investigación, desde la perspectiva de las artes, en donde intervienen factores como el conocimiento contenido en el propio cuerpo del investigador, por su cúmulo de experiencias, y que intervendrá de forma directa en el proceso (Contreras, 2013).

En este enlace puede encontrarse completo el anteproyecto presentado en el primer semestre de trabajo de grado

Bibliografía:


Martinez, M. A. (2000). Una propuesta metodológica para sistematizar experiencias. ICADE,
Tegucigalpa.
Martinez, M. A. (2000). Planificación de la sistematización: orientaciones básicas. ICADE,
Tegucigalpa.
Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, P. (2010). Metodología de la investigación.
Contreras, M. J. (2013). La práctica como investigación: nuevas metodologías para la academia latinoamericana. Poiésis (21-22), jul-dic, 71-86.

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