Por fuera del problema de la optimización de métodos para la producción de imagen animada, hay otras problemáticas relacionadas con el proyecto, que además son motivadores para que se trabaje en él.
Puesto que se pretende realizar una lectura del proceso central del proyecto en relación a estas problemáticas, para una posterior reflexión, plantearé en este punto las discusiones a las que quisiera dar luz a partir del desarrollo del proyecto, como está planteado, con los respectivos referentes teóricos que servirán de guía para su abordaje.
Primero, en relación a la comunicación audiovisual como área de conocimiento, y al pregrado CAM, este proyecto se enmarca dentro de otra problemática, que es una discusión sobre el campo ontológico de esta área, y cómo deberían ser abordados los aspectos técnicos y plásticos del lenguaje audiovisual, los cuales muchas veces son relegados como secundarios, centrando las investigaciones en temas procedentes de otras áreas, para luego ser relacionados con los elementos audiovisuales en una segunda instancia.
En cuanto a la técnica, hay una problemática derivada de un contexto amplio, en donde por tradición lo práctico se ha desligado, desde la filosofía, del campo del pensamiento (Stiegler, 2002), y en gran medida del campo del conocimiento en el que se supone que debería enfocarse la academia (en particular se da de esta forma en las humanidades, ya que las ciencias exactas y naturales siguen unas dinámicas académicas diferentes). Pero siendo la praxis y la teoría inseparables dentro de la creación audiovisual, hay una búsqueda en el pregrado de conciliar estos dos aspectos dentro de los procesos académicos. Este será uno de los puntos desde los cuales se realizará una reflexión posterior al ejercicio experimental, analizando en qué medida se generó efectivamente conocimiento desde un ejercicio práctico, al ser este sistematizado y abordado desde un marco teórico.
En cuanto a lo plástico, también a partir del desarrollo del proyecto se puede realizar una reflexión sobre el lenguaje audiovisual como tal y sus elementos formales. Dado que una parte importante de la experimentación se centrará en posibilitar el uso de unos recursos plásticos en particular, como lo puede ser por ejemplo el tipo de línea que se crea en un trazado manual con rapidógrafo, es pertinente preguntarse hasta qué punto dichos componentes pueden ser abordados desde la comunicación audiovisual, a partir de sus teorías, y no solo desde las artes plásticas, que es el área a la que se daría por hecho que pertenecen. Aunque no sea el objetivo de esta investigación, a partir de esta se pueden dar luces a ejercicios investigativos posteriores, en donde se profundice en cómo son determinantes los elementos plásticos de la imagen en el proceso comunicativo, para comprender la relevancia de la investigación puntual desde estos aspectos en un pregrado como CAM. En este punto, el autor a partir del cual se realizará el análisis será Puyal (2006) y su texto Teorías de la comunicación audiovisual.
Otro de los aportes que se puede generar hacia el pregrado, desde la reflexión sobre el proyecto, que se propone una variación en cuanto a esto, es respecto a la metodología de investigación-creación como tal, siendo esta la adoptada como principal para los proyectos de cada módulo y de trabajo de grado. Hay una tipología dentro de esta metodología denominada investigación desde la creación, pero es su contraria, la investigación para la creación, la que se aplica en casi todos los proyectos desarrollados en los diferentes módulos del pregrado y en trabajo de grado. Según Archer B. en su texto The nature of research, la investigación, para ser tal, debe cumplir con dos condiciones; debe partir del objetivo de generar conocimiento, y debe ser sistematizada (Archer, 1995) [Citado en el artículo de Cuartas (2009)] . Cumpliendo con estas dos condiciones dentro del proceso de experimentación, este podrá ser entendido, como se mencionó anteriormente, como generador de conocimiento, haciendo más clara la forma en que este tipo de iniciativas que parten de la práctica pueden integrarse a las dinámicas de la academia.
Desde las artes, que han ahondado durante más tiempo la investigación-creación, S. L. D. Cuartas, artista plástica colombiana y magister en diseño y creación interactivos, nos da un ejemplo de cómo un proceso técnico-práctico puede ser entendido como generador de conocimiento, analizando cómo dentro de este tipo de acciones se posibilita una reflexión sobre los procesos internos del creador, que se comprende y se transforma a sí mismo a partir de éstos encuentros, por lo cual al vincular este proceso creativo al investigativo, dicho conocimiento generado sobre el propio ser puede pasar también a ser un conocimiento para otros (Cuartas, 2009).
Ahora, llevando esta reflexión al contexto de la comunicación audiovisual, y para entender como generador de conocimiento el proyecto que busco desarrollar, puede decirse que dentro de la acción técnico-práctica pueden encontrarse métodos de producción que permitan la realización de una animación con características estéticas propias, a una escala de producción mayor; encuentros que, sistematizados, permitirán al realizador la producción de contenidos más extensos, que puedan ser comercializados en el mercado local, con sus características particulares. [Este último propósito abordado puntualmente en el planteamiento del problema de la producción visual]
En cuanto a la integración de una práctica investigativa que parta de la experimentación, con el medio académico, nacido del modelo científico de investigación [al que se hace referencia en la entrada sobre los objetivos relacionales en un proyecto de investigación], el esteta doctor en filosofía V. A. Dávila [tembién citado en Cuartas (2009)] menciona una de las principales discusiones que surgen al respecto, y es que muchos de los teóricos, aunque reconozcan la importancia de la experimentación en los procesos artísticos, no aceptan que dicha experimentación sea movida por la intuición, la imaginación o la creatividad, puesto que estos procedimientos tendrían un carácter irracional y desordenado, elementos que pueden ser ajenos al ámbito científico (Dávila, 2009). Este es un punto relevante en relación a los procesos del pregrado, en donde, aunque se está en un proceso de acoplamiento a estas nuevas perspectivas, aún se tiene en algunos casos una postura en la que un resultado sólo será válido si este fue derivado de un proceso de teorización, desprestigiando los procesos creativos de la imaginación, alegando que no hubo una base para estos logros, por haber sido alcanzados intuitivamente. Esto lleva en una gran cantidad de casos a que las propuestas que quieren desarrollar los estudiantes, que surgieron en un proceso mental del que no fueron conscientes, tengan que ser justificadas a partir de otros referentes teóricos, pero no en la búsqueda de complementar la comprensión de aquella idea inicial, sino tratando de hacer que parezca el resultado de ese proceso de investigación, cumpliendo así con un formato particular metodológico, que es el de la investigación para la creación.
Reconociendo la validez de la investigación para la creación, más aportante sería (me atrevo a decir, desde una perspectiva personal) que aquellas iniciativas fueran orientadas desde la creación como práctica investigativa, en donde apoyado en la comprensión de los procesos de la imaginación, quizá desde las ciencias cognitivas, que entienden la memoria como un agente activo en la relación con el entorno y generador de respuestas (como lo son las ideas) (Marina, 1994), se aplique un proceso de teorización, simultánea y posterior al proceso de creación, en donde en vez de cohibir estos procesos naturales en la creación, se potencien y aprovechen más, desde el ejercicio de su sistematización y conceptualización.
Finalmente, mencionadas las ciencias cognitivas, estas serán el último eje de reflexión, y particularmente su aplicación conjunta con las neurociencias para la medición del impacto que tiene una pieza audiovisual en el espectador. Dado que este proyecto está vinculado a una perspectiva comercial, puesto que pretende llegar a un método de producción más eficiente, que permita entrar a generar contenidos que compitan en un ámbito como el televisivo, una de las evaluaciones que tendrán que realizarse con los resultados, para determinar luego su eficiencia en relación a los recursos que implica, es el grado de atracción que ejerce la pieza sobre el espectador, el enganche generado, el gusto y placer que provoque en el espectador ver las piezas, dado que en ello puede radicar el éxito comercial de los métodos desarrollados.
Ahora, la forma de testear en qué medida esto se llega a dar, es la neurocinemática, que se trata, como se mencionó antes, de la lectura a través de instrumentos neurocientíficos de las respuestas neurofisiológicas de un espectador (o grupo de espectadores) ante un estímulo (película, canción, fotografía); respuestas que son interpretadas desde las teorías de la neurociencia y de las ciencias cognitivas para determinar a través de mediciones el efecto que está produciendo la pieza. Este aspecto, cuando sea desarrollado en el proyecto, puede dar pie también a reflexiones que aporten a los procesos de investigación del pregrado CAM, y a ampliar sus perspectivas sobre los mismos.
Dentro de los proyectos de comunicación audiovisual, uno de los fines más legítimos (por llamarlos de alguna forma) que puede tener un realizador al crear una pieza audiovisual, es comunicar algo a través de ella, transmitir un mensaje, una emoción, generar una respuesta determinada en el espectador, a partir de una intencionalidad inicial que es el móvil de la pieza. Pero, aún así, nunca se encuentra formulado de esta manera como objetivo en un proyecto, puesto que sabiendo que un objetivo debe ser medible para la evaluación del proyecto, se tiende a pensar que este tipo de objetivos no son compatibles con el formato académico requerido. Lo que nos permite la neurocinemática, es darnos cuenta de que este tipo de objetivos sí pueden ser medidos, y además en datos cuantitativos precisos, lo cual en realidad representa una alternativa llena de posibilidades dentro de la búsqueda ya mencionada de integración entre los procesos de creación audiovisual y los procesos académicos, con sus formatos derivados de las ciencias, que no tendrían porqué verse como un obstáculo, sino como un conjunto de herramientas más amplio para abordar la creación y la comunicación audiovisual.
(Fin del texto retomado).
Respecto al primer tema, de la técnica y la plástica, aunque por la cuarentena del virus Covid-19 he quedado aislado del excelente libro mencionado en el texto, que se encuentra en la biblioteca Carlos Gaviria Días de la Universidad de Antioquia, a partir de la lectura que alcancé a realizar de él, de las reflexiones propias derivadas del proceso de experimentación en este proyecto, y de la conversación con los docentes Oswaldo Osorio (especializado en el video arte y video experimental), Pablo Gómez (profesor de herramientas técnicas para la imagen fija) y con el asesor Juan Fernando Vélez (profesor de pintura y artista plástico), realizaré una reflexión, primero sobre el tema de la pertinencia del estudio y profundización académica en las herramientas técnicas y elementos plásticos para la comunicación audiovisual, y luego sobre los que uso puntualmente en mi proyecto (pero que son abordados ya desde la página dedicada a la producción visual del proyecto).
Las reflexiones sobre el proceso de realización de un proceso creativo, y esto en relación a los procesos académicos y de producción, serán abordadas en la entrada nombrada proceso rizomático de creación, para la que realizaré una entrevista a los realizadores Cristian Usma (estudiante avanzado del pregrado de Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia), Mateo Vallejo (recientemente graduado del pregrado CAM, y realizador de cortometrajes), al asesor del proyecto Juan Fernando Vélez, y al realizador Simón Mesa (antiguo graduado del pregrado CAM y exprofesor del mismo). De estas conversaciones se extraerán también aportes para las propuestas de métodos de producción que surjan del proceso de producción visual del proyecto. También publicaré una entrada sobre los aportes de las ciencias cognitivas a la comprensión de los procesos creativos, y lo relacionaré con la problemática planteada de los procesos de investigación-creación. Dicha entrada será complementada por una conversación con el asesor del proyecto Carlos Giraldo, psicólogo de la Universidad de Antioquia especializado en ciencias cognitivas, y profesor de dicha área en el pregrado CAM. A partir de dicha entrevista publicaré también una breve entrada dedicada a las posibilidades ontológicas para la comunicación audiovisual, a partir de la implementación de testeos neurocinemáticos. Por las cuestiones de aislamiento que son necesarias en el marco de la pandemia, se tomó la decisión de no llevar a cabo testeos en las piezas producidas en el marco del proyecto Aeternam, pero debido a que fue un componente importante en el diseño y desarrollo del proceso, es importante retomar este punto para plantear los aprendizajes que se dieron en este aspecto.
Ahora, respecto a reflexiones teóricas que surgieron como importantes y necesarias para el proyecto al reformularlo de una forma más amplia y desde la integración, sobre este mismo concepto se realizará una profundización teórica en dos sentidos. Primero, orientada al abordaje de temas socioculturales y políticos desde conceptos o teorías integrativas como el rizoma, el panteísmo y las cosmogonías de pueblos originarios. Segundo, desde otras teorías cosmogónicas como la tradicional china y la alquimia, se realizará el mismo ejercicio bajo los conceptos de convergencia y divergencia.
Para la primera entrada, se realizará una entrevista al asesor Juan Fernando Vélez, que desde el concepto artístico de Pachamama ha realizado diferentes exploraciones sobre la relación de lo sagrado con el contexto actual social. Para la segunda, tras realizar las reflexiones conceptuales propias, se relacionará con la práctica creativa y académica en una entrevista al reconocido cuentero Camilo Andrés Sánchez, graduado del programa de idiomas de la Universidad de Antioquia, actor de teatro, integrante del Centro de Lecturas, Escrituras y Oralidades de la misma universidad, y profesor de cursos de escritura creativa y cuentería ofrecidos por el programa de bienestar de la universidad y por el museo universitario.
También, por el rumbo formal que tomó el proyecto en los productos audiovisuales que desarrolla, adicional a la investigación desarrollada respecto a la animación en la producción visual del proyecto, se publicará otra entrada en la que se reflexionará sobre el videoensayo, el uso de material de archivo y la integración de géneros audiovisuales.
Bibliografía
Stiegler, B. (2002). La técnica y el tiempo. Editorial Hiru.
Archer, B. (1995). The nature of research. Co-Design Journal, 2(11), 6-13.
Dávila, V. A. (2009). Cuestiones Estéticas de la Investigación en Artes. Recuperado de http://encontrarte. aporrea. org/media/66/enlasartes. pdf.
Marina, J. A. (1994). Teoría de la inteligencia creadora. Barcelona: Anagrama.
Cuartas, S. L. D. (2009). Investigación-creación. Un acercamiento a la investigación en las artes. Plumilla Educativa, 6(1), 73-79.
Puyal, A. (2006). Teoría de la comunicación audiovisual (Vol. 36). Fragua.
Hasson, U., Landesman, O., Knappmeyer, B., Vallines, I., Rubin, N., & Heeger, D. J. (2008). Neurocinematics: The neuroscience of film. Projections, 2(1), 1-26.
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