viernes, 26 de junio de 2020

Proyectos sobre animación en el pregrado

 Comparto aquí una recuento que realicé dentro del anteproyecto para el trabajo de grado Aeternam, de los trabajos de grado del pregrado CAM que hasta el momento (el semestre pasado) han trabajado la animación, con el fin de analizar aquellas áreas vacías en las que hace falta un mayor trabajo de exploración, aunque valorando cada proceso, que se desarrolló de acuerdo a sus propios objetivos.

   En cuanto a los proyectos que se han desarrollado en el pregrado enfocados en la animación, ninguno de ellos ha tenido como objeto de estudio el método de producción con el que se desarrollará la pieza. En algunos de ellos hay un análisis sobre los modelos de producción para animación, pero la investigación se desarrolla, como se mencionaba en el planteamiento del problema, siempre desde una investigación previa sobre algún objeto externo al proceso, lo cual resultará en una propuesta para la aplicación de lo investigado en el desarrollo de la pieza propia, sin que haya un proceso de exploración directa previa por parte del creador, sino que todo es resuelto a nivel teórico. Lo que sucede en muchos casos, como se aprecia en las memorias de estos proyectos, es que aquella propuesta en la que invirtieron una gran cantidad de trabajo, cuando la van a desarrollar, no es la apropiada, sino que en la práctica se dan cuenta de que las necesidades de su animación son otras diferentes, a las cuales no aporta el proceso de investigación.

     Los proyectos de León Felipe Valencia Quiceno y de Isabel Echeverry Arango, han sido dos proyectos que se han acercado a las formas de producción como objeto de su investigación. El de Valencia estuvo centrado en los modelos de producción en Colombia, y el de Echeverry en las técnicas de cut out, analizando sus propiedades expresivas. En ambos se pueden encontrar conclusiones interesantes respecto a su objeto de investigación, pero al analizar cuáles de estas conclusiones se ven representadas en los avances que presentaron de las piezas, en ambos casos (con resultados de una calidad sobresaliente), se puede apreciar que la investigación estuvo orientada a encontrar un “cómo debe hacerse”, para luego aplicarlo. En el caso de Echeverry sí se puede identificar dentro del proyecto como una de sus intenciones el sistematizar y proponer una guía de realización en la técnica de stop motion cut out, a partir de la experiencia de la realización, tal como se pretende en el proyecto Requiem Aeternam, pero lo que también se encuentra planteado finalmente, como se describió antes, es que en parte el análisis de la técnica que se alcanzó a desarrollar fue supeditada a la investigación de referentes y no a la experimentación personal, debido a la formulación del proyecto. 

En el caso del proyecto de Valencia, que tenía el rol de productor dentro de la realización del cortometraje Umbral, se puede apreciar cómo inicialmente el grupo de los tres realizadores pretendía realizar el corto en su totalidad o una gran parte del mismo, pero al encontrar dentro de su investigación que ineludiblemente siempre habría que comenzar por la realización de un animatic, todo su trabajo estuvo enfocado en la producción de este, el cual fue el resultado que presentaron en la sustentación final del proyecto. En especial el proyecto de Luis Eduardo Pabón Montoya, que era el director del cortometraje Umbral se vio afectado por esta situación. La formulación del proyecto estaba orientada específicamente a la producción del material animado, por lo que el objetivo general el la última versión de su proyecto quedó reducido a la realización de los noventa segundos iniciales del corto. Considero acertada la formulación del proyecto, enfocada específicamente en la producción de la pieza audiovisual, pero en su proceso y sustentación, fue criticado dentro de una comparación con otro tipo de proyectos, puesto que los otros, que incluían otro objeto de estudio adicional dentro de su formulación, eran consideradas, por este hecho, más válidos. Partiendo de la convicción de que un proceso experimental práctico puede ser generador de conocimiento si se sistematiza de manera adecuada, en el proyecto Requiem Aeternam se buscará generar una reflexión en este sentido, que pueda servir de guía para las personas que tengan búsquedas similares dentro de sus proyectos. El tercer realizador del cortometraje Umbral, Sebastián Marín López, realizó una interesante exploración en el diseño de los personajes para el cortometraje, a partir de la relación entre las características físicas y psicológicas del mismo, en este caso logrando un mayor progreso en los resultados personales desde la experimentación, y menos determinados por unos referentes iniciales.

     Respecto al resto de proyectos de animación del pregrado, la mayoría de ellos plantea como objeto central de la investigación el tema que buscarán tratar en el corto, explorándolo ya sea a nivel teórico, o desde otras obras audiovisuales, para luego poderlo plasmar en el ejercicio de animación. Así ocurre en los proyectos de Juan Camilo López Reyes, Daniel Álvarez Cárdenas, Ricardo Chica Ramírez, Javier Alejandro Vélez Ocampo, Cristian Ricardo Ibarra Flórez, Viviana Buitrago Ceballos y Alejandra Morales García, que trataron, en respectivo orden, los temas de la relación con los espacios (reales e imaginarios), la dicotomía entre el bien y el mal, el género de fantasía distópica, la relación realidad-fantasía en la animación, la libertad dentro del sistema capitalista, la identidad y la memoria, y la construcción de lo femenino en relación a lo familiar generacional y al cuerpo. En el caso de los dos últimos proyectos, realizados por Buitrago y Morales, se puede observar en gran parte de su trabajo un valioso acercamiento a la investigación a través del ejercicio creativo, cuando más allá de la investigación teórica que realizaron, utilizaron los recursos gráficos que ofrece la animación para elaborar las reflexiones en las que buscaban profundizar. Podría concluirse del análisis de estos dos procesos, que los alcances investigativos admirables a los que llegaron, y siempre estrechamente ligados a la evolución del proceso creativo, fueron posibles en gran medida debido a que los objetos de estudio eran eminentemente personales, por lo cual no podían remitirse a realizar su investigación de manera convencional, como algo externo y ajeno al investigador, validado por los nombres citados en un marco teórico, sino que ambos procesos son más bien el testimonio de unas vivencias, que fueron evolucionando al ser conceptualizadas en una reflexión, tanto teórica como plástica.

  El último proyecto de animación que mencionaré del pregrado CAM, es el de Isabel Cristina Amariles Saldarriaga y Catalina Gómez Gómez quienes desarrollaron recientemente el cortometraje Violet. En su proyecto, Amariles explora específicamente las funciones, dentro de una animación, de elementos visuales como la línea, el plano o el color, lo cual se puede considerar como un tipo de exploración bastante pertinente para el pregrado, en su búsqueda creciente de centrarse en investigaciones enfocadas directamente en lo audiovisual (o multimedial, aunque esto es poco frecuente). Sin embargo, tal como sucede  en casos anteriormente referenciados, el enfoque del proyecto es desde la investigación para la creación, y no desde la creación, por lo que la investigadora procedió a analizar estos elementos en otras piezas como acción central de su proyecto, lo cual dejó un campo de experimentación propia reducido, tal que pareciera que el proceso de investigación hubiera concluido con el análisis de los referentes. Por otro lado, en el proyecto de Gómez, aunque inicialmente se planteó con una ruta de acción similar al de Amariles, partiendo del análisis de otras piezas, durante el proceso logró enfocarse en otras reflexiones derivadas de su ejercicio, como el análisis puntual del rol de director y guionista en un proyecto de animación, lo cual de nuevo, como en el caso de Buitrago y Morales, remitió el proyecto hacia una observación autoreflexiva de la experiencia. En este sentido, la principal razón por la que hago referencia al proyecto de Gómez, es un hecho que da pie a la reflexión sobre la pertinencia del desarrollo del proyecto Requiem Aeternam, y es la situación presentada cuando el asesor de Gómez en la etapa de Proyecto II, Fabián Andrés Correa, recomienda a Gómez para la mención de honor de la promoción graduada en el semestre 2018-2. La mención de honor no se le otorgó a ella, con el argumento principal de que no le podían dar la mención de honor a un proyecto que no había alcanzado a presentar su producto audiovisual finalizado, y la entrega de Gómez era solo el animatic del corto, junto con el guión del mismo. En parte podría dársele la razón al comité de la carrera cuando se considera que el proceso comunicativo de una pieza solo es completo en la medida en que llega a ser apreciado por el espectador. De esta forma también se expone una postura por parte del pregrado que es acorde a las dinámicas del mercado audiovisual, en donde, aunque el proceso es valorado, lo que tendrá un mayor impacto en realidad es el producto resultante (que claramente dará cuenta de su proceso), y esto, más que algún tipo de desconocimiento, es una muestra de realismo en relación al contexto en el cual está ubicado el pregrado. 

(Fin del texto retomado).

Este recuento abarca los trabajos realizados dentro del área de animación en el pregrado. Todos ellos son trabajos de grado, puesto que aún dentro del módulo de ficción no se realiza ningún trabajo de animación. Otros tres casos, que no son trabajos de pregrado, y que han tenido un desarrollo exitoso, son mencionados en la entrada sobre el estado del arte de los procesos de producción de animación.

En el texto, así como sucede en la entrada sobre los objetivos relacionales en el proyecto, al retomar las formulaciones que había realizado en el año anterior, a la luz del proceso de investigación que he continuado a partir de aquél momento, puedo observar en este momento algunos desaciertos en la visión que allí se expresa, o por lo menos una estrechez en ella. El hecho de que todos los proyectos que se mencionan se hayan visto limitados en su realización por las implicaciones del proceso de producción de la animación, sí es para mí (y para el comité de trabajos de grado, según sus comentarios en las sustentaciones) un indicador de que se necesita un trabajo de exploración en estos métodos de producción, que no están resultando apropiados para las condiciones de los realizadores, pero la dirección de la exposición que hago en el texto, de que esta situación se deba a que los estudiantes orienten la investigación hacia los contenidos a comunicar a través de las piezas, puede ser poco acertado. Cuando se observa cómo dentro de su planteamiento, se llega a un desarrollo conceptual bastante interesante en dichos trabajos de grado, se comprende que no debe ser tomado aquél camino como un desacierto con base en los que para mí podrían ser otros objetivos, sino que puede ser observado como incompleto en cuanto a proceso de creación, en el que aquél desarrollo conceptual necesitaría formalizarse audiovisualmente para lograr comunicarse. Lo que identifico en este momento que podría estar faltando en estos procesos, es una mayor integración en los ámbitos en los que se desarrolla el proyecto de investigación-creación. Como menciono en la entrada sobre los objetivos relacionales, sobre el carácter especifista de la investigación científica y académica, que puede ser tanto una potente herramienta como un limitante, el formular los proyectos de investigación con un objeto de estudio específico (el tema a comunicar, en el caso de los proyectos referenciados) se convierte en excluyente de la posibilidad de plantearse dentro de la investigación otros aspectos del proceso de realización, como lo es el proceso de producción en sí (que quedaría por fuera del objeto de estudio ya definido).

Desde el pregrado CAM, como parte de una institución y de un contexto académico, es apenas lógico que se invite a los estudiantes a seguir estos modelos paradigmáticos y hegemónicos de investigación, tratando de enfocarlos en temáticas porpias del área audiovisual/multimedial, y sin duda puede generarse una producción de conocimiento con estas herramientas, pero puede ser también aportante al mismo pregrado y a su interés por acoger de forma más dinámica las perspectivas de la investigación-creación, el explorar alternativas metodológicas desde la concepción de un formato integrativo de investigación, menos excluyente de partes del proceso que son fundamentales para que otras puedan desarrollarse mejor, como se aborda en la entrada de los procesos rizomáticos de producción artística.